Instalar raspbmc en un disco externo

Logo RaspBMC

Rasbmc es la distribución específica para instalar en Raspberry Pi el software XBMC (que ahora pasa a llamarse Kodi), que es un estupendo gestor multimedia. De esta forma podemos tener un centro multimedia muy asequible y con los servicios que queramos, ya que además, no deja de ser una versión de Raspbian, la versión de Debian para RaspberryPi. El principal problema que me he encontrado con las Raspberry Pi que tengo, ha sido su sistema de almacenamiento, es decir, la tarjeta SD que hay que usar como ‘disco duro’ donde está el sistema operativo. No es que no funcione, pero se lleva muy mal con los fallos eléctricos, quedando corrompido el sistema y teniendo que volver a reinstalar todo. Ha habido avances en el sistema de archivos que se usa para las SD, para que sea más robusto, pero de momento siguen fallando más de lo que me gustaría. A los discos duros tampoco es que les siente bien el que se apaguen de golpe, pero sus sistemas de archivos sí que manejan mejor la situación.

Como con Raspbmc lo lógico es tener un disco de gran capacidad para almacenar ahí el contenido multimedia, una buena opción es particionar el disco y dejar un hueco para instalar el Raspbmc. La tarjeta SD tendremos que seguir usándola para arrancar la Raspberry Pi, pero después ya no se usará, con lo que nos ahorramos problemas. El instalador ya contempla la opción de usar un ‘pincho usb’, pero lo que yo quiero es instalarlo en una partición de un disco, que no es exáctamente igual. Vamos a ver cómo lo logramos.

Componentes necesarios

  • Raspberry Pi, a pelo o con carcasa bonita 😉
  • Sus cables de alimentación, HDMI, teclado y ratón USB…
  • Tarjeta SD
  • Pincho USB
  • Disco Duro externo con conexión USB.
  • Conexión a internet, para la Raspberry Pi por cable, al menos al principio.

Además necesitaremos un ordenador desde donde particionar el USB y desde donde instalar Raspbmc en la SD y el pincho USB. Vamos con el proceso…

Preparando el disco duro

En mi caso, voy a partir de un disco duro de 2 Tb que tiene una sola partición (en realidad tiene 2, la ‘principal’ y una creada por windows que fue con el sistema que lo formateé y que está oculta), así que lo primero que voy a hacer es modificar esa partición para hacerla más pequeña y añadir otra partición para instalar ahí Raspbmc. Para ello voy a usar el programa Gparted, que lo encontráis en cualquier Linux o incluso como CD-Live para arrancar y usarlo como disco de rescate y voy a crear una partición de 10 gigas. Podría ser más pequeña, pero con 2 teras no vamos a escatimar.

Particionando con GParted

Redimensionando el disco

Gparted completado

Gparted completado

Después de particionar, si es un disco que también usáis en windows (es decir, la partición de datos es NTFS), recomiendo pincharlo en un windows y comprobar que no se queja y que los ficheros son accesibles. En mi caso, se quejó, pero luego al darle a revisar y recuperar la unidad, no encontró ningún fallo.

Tarjeta SD

La forma más simple de instalar Raspbmc es descargar el instalador de windows o los scripts para Linux/Mac y usarlos para instalar el sistema base en la SD. En el instalador de windows aparece una opción para indicar que se quiere instalar Raspbmc en un pincho USB. Esta opción lo único que hace es crear un fichero vacío llamado ‘usb’ en el sistema base copiado en la SD. En los scripts para Linux/Mac, no hay esa opción, así que lo que haremos será crear ese fichero vacío a mano en la tarjeta SD (con ‘touch usb’ se crea el fichero usb vacío) antes de llevarla a la Raspberry Pi.

Arrancando Raspberry Pi

Una vez tenemos la tarjeta SD con el sistema base y nos hemos asegurado que tenemos el fichero ‘usb’ en el raíz, pasaremos a arrancar la Raspberry Pi. Necesitamos conectar en un USB el pincho donde instalaremos el sistema (momentaneamente), el teclado y ratón al otro USB, cable de red, HDMI, tarjeta SD y alimentación. Aparecerá la pantalla azul fea 😉 de instalación del Raspbmc y advertirá que ha detectado el USB y que tenéis 60 segundos para arrepentiros si no queréis que se lo machaque entero. Si estáis seguros y no tocáis nada, comenzará la descarga de la imagen y después su instalación en el USB, que tarda un poco, así que paciencia… Tras la instalación, el reinicio, que si os fijáis y el pincho USB que habéis usado es de los que tienen un led indicando que está en uso, debería parpadear ya que estará leyendo de esa unidad. Cuando termine todo el proceso, aparecerá la interfaz de XBMC, en este punto, yo únicamente ya configuré el idioma y con el botón de apagado del XBMC apagué el sistema (esperad que termine de escribir en el USB y no parpadee, para evitar problemas).

Transfiriendo el sistema al Disco Duro

Aquí llegamos al quid de la cuestión. Vamos a pasar todo del pincho USB a la partición del disco duro y revisar la tarjeta SD para que el arranque encuentre esa partición y la use. Para esto es imprescindible un sistema Linux, ya que las particiones del pincho USB y del disco duro son Ext4. Mover todo el contenido del pincho USB a la partición se puede hacer de varias formas. Desde sacar una imagen con dd y literalmente ‘machacar’ la partición a hacer un paquete .tar.gz y después descomprimirlo. Yo voy a usar otra alternativa, que me parece interesante, que es con el comando rsync. El comando rsync es para ‘remote synchronization’ y como dice su página del manual, es una utilidad rápida y versátil para la copia de archivos remotos (y locales). Lo primero que tenemos que hacer es conectar el pincho USB y el disco duro al ordenador y montar las particiones (si no se montan solas). Con ‘mount’ podemos comprobar si están montadas y su punto de montaje. El comando a ejecutar es:

rsync -azvr /ruta/origen /ruta/destino

En un rato (en mi caso tenía que copiar unos 720 megas) terminará dando los datos leídos, velocidad y totales. Podéis comprobar con ‘du . -sh’ si ambos directorios ocupan lo mismo, aunque si no hay ningún error en el comando rsync no debería haber problemas.

Ajustes de configuración

El pincho USB generalmente se detecta así mismo al arrancar como /dev/sda1. Si no hemos hecho la partición en el disco duro como la primera, no coincidirá, por lo que tendremos que cambiarlo en algunos ficheros. Al menos en estos dos: /etc/fstab y /etc/mtab (este último no estoy seguro si se refresca al arrancar, pero por si acaso, lo cambiamos que no cuesta nada). Editarlos y cambiar el 1 por la partición que se corresponda con vuestro disco (el ‘sda’ no lo cambiéis). Hay también un fichero ‘/scripts/upd_sys/upd_kernel.sh’ que hace referencia también a ‘sda1’, por lo que ajustarlo también por si acaso.

También hay que modificar en la tarjeta SD las opciones de arranque en el fichero cmdline.txt, si la partición del disco no es la primera, cambiar sda1 por la que corresponda.

Con esto, ya se puede arrancar de nuevo desde la Raspberry Pi, con la tarjeta SD y el disco duro enchufado, sin usar el pincho USB que ya se puede formatear y utilizar para cualquier otra cosa.

 

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